Decoración vintage y el estilo setentero

Está de moda lo vintage. Todo lo que es o parece antiguo nos encanta. En toda decoración que se precie aparece algo del siglo XX, nos dejamos llevar por la añoranza y añadimos en nuestros hogares detalles de aquella época. Un recurso en la buena mesa consiste en sacar esa vajilla de la abuela, que hace mucho que no usamos porque parece vieja o rota, no importa, ahora es el momento de lucirla. Tus invitados quedarán encantados al ver obras de calidad hechas con amor y que reflejan toda su vida en las grietas provocadas por su uso y el paso del tiempo o los pequeños defectos de su realización manual.
 

Fuente pequeña

Para la decoración de paramentos se puede recurrir con facilidad a los estilismos setenteros que invadieron las casas de nuestros padres y abuelos, y que ahora con mucha fuerza están presentes de nuevo en suelos y paredes. Es un estilismo alegre, sencillo, cargado de un diseño de líneas puras y que se adapta muy bien al espíritu juvenil de esta sociedad del siglo XXI. Hay que tener en cuenta que esta decoración también se caracteriza por resultar a veces un poco extrema. Los motivos geométricos en exceso pueden llegar a cansar y por eso hay que elegir bien. La ventaja de de ser un estilo pasado, renovado y vuelto a poner al día es que depura mucho los diseños y los hace más amables. Normalmente se suavizan las estridencias y se elimina lo estrambótico, aunque de vez en cuando, algo queda de la psicodelia tan divertida que nos trajeron esos aires de libertad.